Carta del personal a Dña. Carmen

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Carta del Personal a Dña. Carmen

 

Siempre es muy difícil condensar en unas pocas palabras lo que una persona ha labrado con el paso de los años en cientos de tareas y ocupaciones, y en cuantos la conocieron y acompañaron.

No obstante, si echamos mano del espíritu fundacional de nuestro colegio, que quiere edificar un centro con profundas raíces cristianas, podemos llegar a definir a Dña. Carmen con una sola palabra: ENTREGA.

El Colegio es un perfecto entramado de instalaciones, empleados, directivos, alumnos, asesores, proveedores y un largo etc. ¿Pero qué papel ha desarrollado sin duda alguna Dña Carmen en todo este complejo educativo?

Evidentemente, ha sido, es y será siempre el “ALMA” de este cuerpo, que es el colegio. Ella lo animó y todavía lo anima día a día a desempeñar la función y labor por la que nació de sus manos y las de su esposo, D. Juan, labor que no es otra que la de servir. Todos cuantos hemos trabajado al lado de Dña Carmen, de una u otra manera, hemos sentido esa fuerza, espíritu incansable, y hemos visto en ella la esencia, el alma misma del colegio.

Su espontaneidad y sentido del humor nos hacía en muchas ocasiones reír, la recordamos entrando en nuestros despachos, sentándose y contándonos anécdotas; o estar reunidos y avisarnos que ya era hora de comer, algunos lo agradecíamos, sí, porque si no, no había forma de que finalizaran esas reuniones …

Mujer siempre pendiente del orden de las cosas, sus plantas e incluso a las chicas de oficinas nos decía: ¡Qué guapas estáis así maquilladitas: así, así es cómo debéis estar!

No podemos olvidar su cercanía y apoyo al personal de limpieza, mantenimiento y cafetería, conocedora de sus necesidades que siempre trataba de solucionar con rapidez y eficacia.

Nunca se le pasaba ningún detalle, dándonos ejemplo a todos los demás, así aprendimos que son estas pequeñas cosas, las que marcan la diferencia.

Dña Carmen permanece en éste, su Colegio, en cada momento de orden, disciplina, y trabajo firme. Siempre la recordaremos.

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